La respuesta arquitectónica respeta las limitaciones del sitio. La residencia principal sigue el modelo S2: un plano delgado y alargado elevado por encima del nivel del suelo para adaptarse a la topografía y preservar el plano de tierra existente. Los paneles corredizos de vidrio disuelven ambas fachadas largas, creando transparencia desde el bosque hasta el océano. Por un lado, las vistas se extienden a través de una densa vegetación tropical; por el otro, el Pacífico aparece en fragmentos entre árboles. La cocina se abre directamente a la terraza de la piscina y, cuando las puertas corredizas se retraen, el límite desaparece por completo, transformando el espacio en una única zona continua para cocinar, comer y reunirse. Por debajo de la estructura elevada, la infraestructura (fontanería, electricidad y sistemas de agua) pasa de forma accesible y protegida, lo que constituye una solución práctica para un sitio remoto donde el mantenimiento requiere previsión.