El plano en forma de L organiza la casa en dos ámbitos distintos. Un ala contiene el programa social: una amplia sala de estar y comedor formal diseñada para reuniones y cenas, cocinas dobles para la vida cotidiana y el entretenimiento elaborado, y una oficina privada con entrada independiente para reuniones profesionales. El ala perpendicular contiene cuatro dormitorios con estudios privados, cada uno orientado al aislamiento. En el exterior, una generosa terraza es la base de la vida exterior de la casa, con una cocina completa y una zona de barbacoa para reuniones prolongadas al aire libre. En la unión de estos dos volúmenes, emergen los jardines tropicales interiores, enmarcados por un pasillo acristalado que atraviesa la residencia, manteniendo el paisaje siempre a la vista. Los jardines funcionan como anclajes visuales y reguladores térmicos, mientras que los techos altos y las sombrillas móviles gestionan el calor y la luz, lo que permite que la casa respire sin depender únicamente de la refrigeración mecánica.